lunes, 31 de enero de 2011

Escribe un blog




Laura se tumba exhausta a mi lado, dejándome entre ambos. Se acurruca sobre mí, pone su muslo desnudo sobre el mío y acercándose a mi nuca me susurra: ¡Qué suerte tienes! Cierro los ojos y me dejo invadir por la sensación de agotamiento. La mano de Laura se desliza indolentemente sobre mi vientre. No tengo fuerzas. Mario está a punto de quedarse dormido, oigo su respiración hacerse más profunda. Hace un momento, su polla penetraba a Laura, abierta sobre mí, mientras yo mordisqueaba sus pezones. Ambos son capaces de aguantar un buen rato de embestidas. Mi mano pasando entre sus piernas y las mías, se alargaba hasta su verga para sacarla y sentirla untada, nervuda, escapándoseme entre los dedos para volver a penetrarla. Ahora noto esa sensación que vuelve a excitar mi mente, pero yerta ya sin capacidad para reanimarme. ¡Qué suerte tienes!, retumba en mi cabeza.

Walden me mira serio. Por mucho que busques, las respuestas no están en tu cabeza, me dice. Lo sé, respondo triste. Puedes prolongar esto todo lo que quieras o… dame tu teléfono. Saco el teléfono del bolso como una zombie. Confío. Sé que necesito hacer algo que me saque de este perpetuo ir y venir. Marca el número. Suena la llamada. Otra vez. ¿Sí? La voz de Mario. Hola. articulo con dificultad. No me sale el aliento. Un breve silencio. No esperaba que llamaras, me alegro. Suena convincente. Me gustaría hablar contigo, ¿puedes? Claro. Ya está, le digo a Walden al mismo tiempo que cierro la llamada ¿Y ahora? No sé,.. ahora es tu turno.

Evitamos los sitios conocidos, los lugares habituales. Mario se ha sentado a mi lado y me hace sentir extrañamente incómoda. El mismo cuerpo junto al que no hace mucho podía estar en silencio, tranquila, ahora me incita a hablar, a romper la distancia con las palabras. Llevo tiempo dándole vueltas a esto y he llegado a la conclusión de que igual sería más fácil que me lo aclararas tú. ¿Te refieres a lo nuestro?. Toma un sorbo de café. Claro, me dice. Pero ya hablamos de ello, ¿no? Ah, sí. Las rutinas. Mi voz suena cínica. No quiero que esto se convierta en un espacio lleno de reproches, no tendría sentido. Él no ha respondido. Sigo. Ahora estás con Laura, volverá la rutina, ¿harás lo mismo? No lo sé, mira su taza, no quiero pensar eso, no lo pensaba contigo… luego… Luego apareció Laura, corto seca. Observo cómo mis intenciones se van alejando del resultado. Creo que lo único que has hecho ha sido racionalizar la ruptura, decirme: no es tu culpa, no es la mía, es la rutina que mata las relaciones. Una mentira cruel. Está callado mirándome, serio. No se atreve apenas a balbucir…Yo…

Por primera vez lo veo claro. Es así de simple. Cómo iba a ser Mario como esos otros… Lo idealicé. Estuvo bien, no me quejo. Fue intenso. Busca emociones permanentes. Probablemente es un inmaduro travestido de intelectual. ¿Eso es lo que piensas?, me pregunta. Su mirada es una mezcla de reproches y de Gin-Tonic. Sí. Ningún otro pensamiento me va a sentar tan bien. Cuando dejé a mi novio por ti se lo dije: me gusta otra persona. Se lo tomó mal, pero no tuvo que especular durante meses buscando fantasmas. Un largo silencio. Estoy a punto de marcharme. Laura… Laura, repite, se sentía celosa. ¿Celosa?, grito. La gente me mira. ¡Mosquita muerta de mierda! Se acabó todo el talante. El resto tuvo poco que ver con lo que me gustaría recordar de mí. Mario aguantó. No dijo nada más. Esperó hasta que me marchara. Esta vez no volví la vista.

Entro en la consulta con la triste certeza de que será la última cita. Me encuentro bien. La ruptura parece lejana, no me resulta ajena ni tampoco deja de provocarme emociones, pero las ubico en el sitio adecuado. El futuro aparece despejado. Me siento. ¿Qué película has visto últimamente?, me pregunta. Charlamos un rato de cine. Un silencio. Ya hace un par de meses que no nos vemos, ¿sigues bien? Mejor que nunca, pienso responderle. Luego me da un poco de reparo esa respuesta porque supondrá abandonar este espacio tan personal. He fantaseado tanto para montar otra vida más transitable que a veces, le digo, he llegado a confundir las cosas y ya no sabía qué era o no real. Me ha ayudado a hacer llevadero este proceso y ahora me cuesta dejar ese otro universo también y la consulta,.. Walden escucha, esta vez no me cuenta ninguna historia, habla poco. Recoge todo, dale forma,… escribe un blog.

11 comentarios:

  1. ... y así comenzó esto.

    Gracias por contarlo. Siempre me quedo pensando en cómo fue que llegaste acá. Y por fin llegó el día.

    Aunque no lo creas ahora comienzan a cerrarme muchas cosas. Siempre quedaba algo en el aire, pero créeme que esto es justo lo que necesitaba de vos (sí, porque como lectora a veces pido cosas en silencio... y me encanta sorprenderme cuando me las conceden).

    Te dejo un besoabrazo gigante, Ali. Siempre es un enorme placer leerte.

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  2. Gracias Sol. En realidad este fue el comienzo, sí, y ahora es el fin. Simplemente conté lo que viví, cómo fantaseé para hacer transitable el trayecto y cómo todo ello me ayudó a crecer. Seguramente echaré de menos pararme a detallar las realidades, las fantasías,... contarlo en consulta.
    A cambio me quedo como lectora y seguidora de aquellas personas que he encontrado, entre las cuales tengo la suerte de tenerte a ti.

    Otro para ti.

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  3. Debo decir que extrañaré muchísimo tus letras y el meterme en tu historia (a veces en silencio), pero a su vez me da un enorme placer estar acá sabiendo que cierra una etapa.
    Más aún, me queda la esperanza de que algún día quieras contar una nueva historia, o simplemente abras otro espacio que sí sea tu país de las maravillas, ese en el que decidas quedarte.
    Brindo por las etapas que se cierran y por las nuevas que inician, porque te descubran sonriente siempre y tan Ali como yo descubrí que sos.
    Te dejo un doble besoabrazo sincero y de espera, porque siempre estaré esperando que decidas regalarme tus letras otra vez.
    Hasta bien pronto, amiga. Te echaré de menos.

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  4. Gracias de nuevo, Sol. Un abrazo.

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  5. Intensos relatos... intensa vida
    No dejo de pensar que mucha gente transita por la vida sin vivirla, y ello incluye el dolor, el amor, la desesperanza, la risa, el sexo...
    Estoy seguro que en tu vida hay minutos que valen por vidas enteras de otros..

    11 bss

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  6. Y después que queda?...espero que una buena razón para seguir...besos

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  7. un buen remedio... sincerarse con uno mismo.

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  8. Buena forma de comenzar...

    Saludos y un abrazo.

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  9. Hola Ali, TU blog y cuentos están muy pero muy buenos. Me calenté!
    Entre otras cosas (como tu a tiempo parcial) soy desarrollador de productos digitales... y Estoy proyectando un libro digital multimedial para hombres y otro para mujeres. Trata de 10 o 12 temas explicados en videos de 5 minutos cada uno acompañados de explicación instructiva erótica. Tienes ganas de participar? Tienes algun producto a la venta?

    me puedes responder a mi email cerocom@gmail.com

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  10. Ali esta entrada me a gustado mucho, seguiré mirando con tu permiso.
    Un beso

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